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Gurelur denuncia la grave mortandad de aves en las centrales eólicas
Supone un grave peligro para ciertas especies protegidas
Gurelur afirma que las centrales eólicas están generando "graves mortandades" que ponen en "peligro" algunas especies protegidas, por lo que va a presentar una queja ante la Comunidad Europea en relación con esta cuestión y una denuncia ante un juzgado de Pamplona contra los responsables del departamento de Medio Ambiente por un posible delito ambiental.

Al respecto, el secretario de Gurelur, Antonio Munilla, comentó en conferencia de prensa que la denuncia estará dirigida contra el consejero de Medio Ambiente, Javier Marcotegui, y el director general de Medio Ambiente, Ignacio Elorrieta, por no poner en conocimiento de la autoridad judicial la comisión repetida de un delito contra el medio ambiente y la omisión en sus obligaciones como funcionarios públicos. Munilla reconoció que las estimaciones que hacían referentes a la mortandad de especies protegidas en las centrales eólicas navarras "estaban muy lejos de la realidad", como han comprobado al analizar un estudio encargado en el año 2000 por el propio departamento de Medio Ambiente, lo que le llevó a afirmar que "hay centrales incompatibles con la permanencia de algunas especies protegidas".

Los datos recogidos en ese estudio son "escalofriantes", según el secretario de Gurelur, quien subrayó que han tenido que recurrir a una persona de fuera de la Comunidad foral para tener acceso a esa información, ya que el departamento de Medio Ambiente, recalcó, a pesar de pedírselo, se lo ha negado. Según explicó, el estudio abarca desde marzo del 2000 hasta marzo del 2001 y se centra en once de las veintidós centrales eólicas construidas en Navarra, con un total de cuatrocientos aerogeneradores implicados. Durante el desarrollo del trabajo se detectaron 141 animales muertos, de los que 138 fueron aves y 3 murciélagos, según Munilla, quien señaló que el estudio se realizó en función de visitas semanales a las centrales, en las que se observaba el paso de aves por los aerogeneradores y la tasa de riesgo que dichos vuelos ocasionaban en las aves.

Con esos datos, en el estudio se aplica una fórmula científica para hacer la estimación de la mortalidad real que los aerogeneradores pueden ocasionar en cada una de las centrales. Al respecto precisó que el estudio en ningún momento recoge el total de individuos estimados que mueren, sólo habla de porcentajes, por lo que Gurelur ha calculado su número en función de esos datos. Así han obtenido datos como que la cifra de murciélagos muertos sería 671, las rapaces 432, de las cuales 409 serían buitres, y 6.152 paseriformes, lo que daría un total de 7.255 animales muertos al año sólo en las diez centrales estudiadas. Indicó que a esta mortandad hay que añadir las que se están produciendo en las centrales no contempladas en el estudio y en todos los tendidos eléctricos ligados a estas instalaciones eólicas.

Munilla, quien incidió en que el departamento de Medio Ambiente ha ocultado estos datos a la sociedad, apuntó que una parte importante de las centrales eólicas están "mal ubicadas" y que hay estudios de impacto ambiental que carecen de validez. Finalmente señaló que esperan que sus denuncias al estar basadas en un estudio "nada sospechoso" sean atendidas, al tiempo que anunció que "no vamos a permitir ningún movimiento político por parte del consejero".

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