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·Las Bardenas

13/4/2001

Este extraordinario paraje se encuentra entre los municipios navarros del Bajo Aragón y del Ebro y los aragoneses de las Cinco Villas. Tiene una extensión de 415,45 kilómetros cuadrados. ´

Las Bardenas constituyen un paisaje muy distinto al que se encuentra en el norte de Navarra. Un paisaje casi desértico que, sin embargo, no cae en la llanuras propias del desierto, sino que en el que se forman altas mesetas que permanecen inalterables a la erosión.

Este extenso territorio se incorporó al Reino de Navarra en el siglo XI por la reconquista. Este paraje ha servido durante muchos siglos para la trashumancia de los rebaños navarros. Los pastores de la Ribera navarra como los de los valles del Roncal y de Salazar acudían a las Bardenas para el pasto de sus reses. De hecho, quedan como resto histórico dos rutas pecuarias: la Cabañera de los Roncaleses y la Cañada Real de Murillo el Fruto a Salazar.

Para el historiador, las Bardenas es un espacio fronterizo que desempeñó un papel importante en la Reconquista, en las disputas y guerras del reino de Navarra con el de Aragón y en las luchas para erradicar el bandolerismo. Para el jurista, un caso singular y curioso en la organización político administrativa del sur de Navarra.

Para el ecólogo y el ecologista, un ecosistema en crisis por acción irracional y multisecular del hombre. Y para el político, además, un terreno parcialmente ocupado -con todos los riesgos que ello comporta- por el Polígono de Tiro y amenazado por los ejercicios de bombardeo.

Ainhoa Alonso
[email protected]

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