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· Los más feos del mundo

15/10/2001

¡Qué feos, Dios mío! Pero si no parecen de este mundo. Y claro, qué consuelo supone ver a personas muchísimo más feas que uno mismo. Pues sí, y para que nos vamos a engañar, tenemos nuestros complejos. Que si la nariz la tengo de bruja, las orejas de soplillo o los dientes de conejo. Y estas pistoleras o esta barriga cervecera...

Todos confesamos nuestros pequeños o grandes complejos a nuestros íntimos. ¡Qué narices! Sean éstas grandes, chatas, gordas o torcidas! Siempre existe algún que otro complejillo que intentamos disimular.

No me digan, que si hasta los símbolos de belleza como Cindy Crawford o Mark Vanderloo, tienen alguna parte de su cuerpo con la que no están conformes, ¿qué vamos a hacer el resto de los mortales? Habrá que aguantar y soportar la vida con michelines o con orejas de soplillo. Podemos reirnos de aquellos que transgreden todas las reglas de estética, como lo hemos hecho con las foticos de este especial.

Creo que lo más importante es ser uno mismo. Y si la risa es una acción que alarga la vida, riámonos también de nosotros mismos. De nuestros errores y taras. ¿Qué tú no tienes? ¡Serás chuleta! ¡Pónte de frente para que me ría!

A. Alonso
[email protected]

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