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·El fútbol es de los jugadores

27/05/2001

En el año del regreso de Osasuna a la Primera División del fútbol español, muchas son las estampas que se han visto en el estadio de El Sadar, y siempre sus protagonistas han sido los jugadores.

Desde los recién llegados al club rojillo Armentano, Sabino o Pipa Gancedo, hasta ilustres figuras del fútbol mundial como Figo o Guardiola, todos han dejado sobre el césped su forma de entender este deporte sobre el que hay tantos ojos puestos.
El 'Pipa' Gancedo llegó en diciembre y se metió a la grada rápidamente en el bolsillo. Su calidad, su figura elegante y su forma de entender al balón le hicieron rápidamente merecedor de comentarios como "es el mejor futbolista que ha pasado por Osasuna", "Dios es argentino" o "no me extraña que hasta el presidente argentino Ménem pidiera su titularidad en la selección de su país".

Tal vez en el otro extremo de las opiniones de la grada esté Ángel Luis. El canario ayudó a que el equipo ascendiera a Primera y la lió bien liada en la fiesta del ascenso; pero su calidad nunca convenció al aficionado que no entendía por qué Lotina contaba con él y no con Trzeciak. El caso de el polaco también fue seguido desde la grada. El autor del gol del ascenso contó poco para el míster en Primera y cuando tuvo su oportunidad cumplió como el que es un hombre rápido e incisivo. A última hora se le cruzó a la grada, merced a una actitud pasota que arrojó a la basura todo el cariño que la grada le había profesado.

Guardiola pasó por El Sadar en su último año de barcelonista. Anduvo desaparecido por el campo en un partido en el que los rojillos le hicieron un 3-1 a un desangelado equipo catalán.
Figo vino en su primer año como madridista. A algunos -sobre todo a Ibán Pérez, encargado de marcarle- les impactó verlo por la banda derecha de donde salió el peligro esperado. Su actitud fuera del campo fue la de un divo de esto del fútbol: ausente y rodeado de escoltas.
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